Apagar el infierno

La Tronera de Celemín

Abolición

En el callejón oscuro, unos dientes blancos rompían la noche como la cola de una luciérnaga. Asustado, Sam permanecía acurrucado detrás de un barril vacío de arenques. El miedo no le dejaba dormir. La calle no le dejaba dormir. El cielo no le dejaba dormir. La vida no le dejaba dormir.

Desde 1865 la esclavitud estaba abolida legalmente en el sur de los Estados Unidos. Pero él estaba en 1952, casi un siglo después, y su vida de negro seguía siendo la de un esclavo. Legalmente no, pero durante toda su vida había trabajado para un blanco, recogiendo maíz, algodón o cacahuetes de sol a sol por unos centavos al día y un plato de frijoles y puré de patatas frío e insípido. No podía subir al autobús si había blancos. No podía entrar al lavabo de los blancos y los que había para negros parecían charcas para cerdos…

Ver la entrada original 969 palabras más